Estos cursos tienen como propósito acompañar a jóvenes, familias y agentes de pastoral en un proceso de formación integral que fortalezca la salud mental, el bienestar emocional y la vida espiritual, integrando herramientas prácticas con espacios de reflexión y trascendencia.
A través de contenidos virtuales y sesiones asincrónicas, los participantes podrán desarrollar habilidades para el autocuidado, la gestión de emociones, la comunicación en la familia y el servicio pastoral, promoviendo una vida con sentido, esperanza y propósito.
El enfoque busca “rediseñar la vida” desde lo cotidiano —relaciones, hábitos, decisiones y proyecto personal— para construir entornos más sanos, compasivos y coherentes con los valores del Evangelio y la dignidad humana.

Curso formativo y práctico para implementar el Proyecto Diocesano de Pastoral de la Salud y Emergencias, fortaleciendo una pastoral “en salida” que acompaña a los enfermos, accidentados, cuidadores, dolientes y población vulnerable, y que también responde de forma organizada ante emergencias y desastres.
Durante el curso trabajaremos las líneas de acción del proyecto, para que puedas estructurar equipos, roles, actividades y alianzas:
- Visita a los enfermos (hospitales y domicilios; ministros y agentes; “la escucha que sana” y cuidando cuidadores).
- Emergencias (planes familiares y parroquiales, primeros auxilios, simulacros y apoyo a eventos masivos con organismos de socorro).
- Programa “Salvemos a 1000” (red de donantes O-, campañas y cultura de donación de sangre).
- Grupo juvenil de Pastoral de Salud (servicio social, recreación, cuidado ambiental, arte y programas con familias y colegios).
- Conformación de centros de escucha / relación de ayuda (acompañamiento en duelo, línea de crisis y primeros auxilios psicológicos).
- Programa de voluntariado (estructura, cobertura, prevención y cultura del cuidado).
- Acompañamiento e intervención (criterios, cuidado del servidor y fortalecimiento del trabajo en equipo).
- Programa para profesionales de la salud (acompañamiento, retiros y manejo de estrés postraumático; vida sacramental en centros de salud).
- Prevención de consumo de alcohol y drogas (talleres parroquiales, colegios y modalidad virtual).
- Apoyo jurídico para voluntariado (criterios legales, seguros y figuras jurídicas).
- Sistematización (registro de la misión, caracterización y seguimiento con apoyo de herramientas digitales).
- Banco de profesionales (convocatoria y guías de intervención para casos críticos).
Al finalizar, contarás con una ruta clara para activar la pastoral en parroquias y vicarías, con un plan de acción, formación y articulación institucional que haga el servicio continuo, responsable y medible.

Este Curso Interdiocesano para Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión forma y acredita servidores laicos para el servicio eucarístico a los enfermos en hospitales, clínicas y domicilios, y para el apoyo en celebraciones eucarísticas cuando exista necesidad real, conforme a la disciplina litúrgica y el Derecho Canónico. Antes de inscribirse, cada participante debe validar su participación con su Párroco/Rector y con la autoridad diocesana competente (Obispo o delegado), de modo que el proceso sea reconocido en su diócesis y pueda ejercerse el servicio según las directrices locales.
El curso integra formación humana y pastoral mediante los módulos de buenas y malas prácticas en la visita al enfermo, la escucha que sana, y técnicas de comunicación y expresión corporal, además de un componente de orientación comunitaria en gestión y trámites exequiales (sin sustituir funciones propias del clero o de la parroquia).
La modalidad es mixta (encuentros sincrónicos, trabajo autónomo online y prácticas supervisadas). El itinerario incluye inscripción como voluntario, carta de presentación del párroco, entrevista de psicología, participación en Centros de Escucha, y prácticas presenciales con el párroco presentador y/o capellanía.
Para la acreditación y carnetización, el participante debe aprobar todas las evaluaciones por módulo, cumplir prácticas evaluadas, y completar las horas mínimas de servicio con evidencias verificables.
Tras la certificación, la vigencia del servicio se mantiene mediante evidencia mensual de actividad, seguimiento por coordinador, participación en la formación continuada anual (encuentros trimestrales) y dos retiros obligatorios al año, asegurando calidad pastoral, fidelidad litúrgica y acompañamiento permanente del servidor.
